martes, 21 de mayo de 2013

La gente tiene esa afición por pensar que algo lindo o romántico es imaginarse con su pareja en una casa grande, con muchos hijos, nietos y perros. 


La gente tiene esa afición por prometerse estar juntos hasta viejos.


La gente tiene esa afición por pensar que sólo casándose se puede ser feliz.

La gente tiene esa afición por pensar que ese matrimonio tiene que ser hermoso, por la iglesia, la mujer con un gran vestido blanco y el hombre con un esmoquin de lujo.

La gente tiene esa afición por pensar que el hombre saldrá a trabajar mientras la mujer, quien tendrá infinitos hijos, los criará en la casa.

La gente tiene esa afición por establecer esos roles sociales de "hombre" y "mujer".


Yo opino tan distinto...
creo que sería correcto aquí decir "Nosotros opinamos tan distinto"

Yo me imagino contigo en un departamento chiquitito. Tal vez ese que soñaste una vez, ese que por la ventana veíamos un patio con pajaritos. Nos imagino a los dos solos, escuchando música en nuestra habitación de discos y vinilos. Nos imagino acostados en la noche, desnudos en la cama, comiendo algo y traduciendo textos después de haber hecho el amor.

Yo, de partida, no me imagino vieja. Además considero que la vida puede ser algo tan efímero que no podemos tener certeza de esa "vejez" que a gente suele prometerse juntos. Entonces, es por esto que yo me imagino contigo "para siempre", tal vez ese para siempre termine mañana con un auto atropellándome en la calle o con un accidente de cualquier índole, pero hasta el último momento que mis ojos brillen y que mi corazón lata, te prometo que soy tuya y ese "estar juntos" (ya sabes que no creo en tales cosas como "un lugar mejor" después de la muerte).

Yo me imagino contigo viviendo felices sin necesidad de firmar papeles. No creo que sea algo que nos impida ser ridículamente contentos.

Yo no creo en esa estupidez del matrimonio por la iglesia ni en el vestido blanco ni en esas ridiculeces. Creo que el único matrimonio válido es ante la "ley" porque es el que te da derechos civiles. No creo en ese cliché estúpido del matrimonio feliz y de la familia llorando de alegría.

Yo creo que -y aquí uno los últimos dos puntos- no hay nada peor que establecer esos roles. Te limita tanto, te hace tan mediocre. Creo que no hay nada más hermoso en la vida que compartir los deberes, las tareas, ser un equipo. 



Creo que más allá de la música, de los gustos parecidos y de todo lo que tenemos en común, es esto lo que nos une en el fondo. Esta forma de pensar y de ver la vida tan similar que tenemos. Es lo que nos hace llevarnos bien, lo que nos hace ser tan decididos con lo que queremos, lo que nos hace amarnos cada día más y lo que nos ha hecho en todos estos meses juntos no haber tenido ninguna discusión. Es que esta relación es absurda y hermosamente perfecta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario