No siento en tus manos, tus caricias me han robado
Luego en tu boca, esos besos ya son de otra
¿quién será esa infame que no deja que yo te ame?
Si yo la encontrara le partiría esa cara
Estoy hasta la coronilla, tú no eres mi media costilla
Ni la octava maravilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario